martes, 21 de febrero de 2017
jueves, 6 de agosto de 2015
miércoles, 15 de octubre de 2014
CARTA
ABIERTA A LA COMUNIDAD DEL CORREGIMIENTO DE MONTEBELLO
(INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES, ORGANZACIONES
COMUNITARIAS, INSTITUCIONES EDUCATIVAS, GRUPOS Y COMUNIDADES ORGANIZDAS,
LÍDERES, PROFESIONALES, PADRES Y MADRES DE FAMILIA, IGLESIAS, JOVENES ,
COMUNIDAD EN GENERAL.)
Se hace necesario que como comunidad
acojamos a la familia que vive en Montebello, con programas, proyectos y
acciones que contribuyan a disminuir el riesgo de la conducta violenta, ya que
la ausencia de calidez familiar, falta de comunicación con los padres y
discordia familiar hacen que existan oportunidades limitadas para el
aprendizaje de resolución de problemas y pueden crear un ambiente donde al ser
humano le falta el soporte necesario para contrarrestar los efectos de eventos
vitales estresantes y/o depresión.
Somos nosotros, los que quedamos vivos,
los que debemos rodearnos entre nosotros mismos para que con la ayuda de las
instituciones, organizaciones, liderazgos y gobierno, podamos generar espacios
físicos, culturales, educativos, deportivos, formativos, vocacionales, espirituales,
que convoquen abiertamente a la comunidad
a la participación y donde se den herramientas personales y familiares a
los habitantes de Montebello para que de una vez por todas establezcamos una
sociedad de respeto a la vida en todas sus manifestaciones.
Este hecho es indicativo que la
comunidad representada en organizaciones, líderes y entidades gubernamentales
apoyadas por la empresa privada pueden confluir en propuestas que redunden en
una malla protectora de la vida, de la persona, de la familia.
Que esta CARTA ABIERTA se convierta en
la convocatoria a un proceso de unidad comunitaria para la construcción de una
sociedad en paz. ¿QUIEN DICE; Yo me
sumo…?
PEDRO ANTONIO ORTIZ CARDENAS
Comunicador Social
viernes, 25 de octubre de 2013
EL CERRO, EL
DIABLO Y NOSOTROS
Cali hace parte de un complejo
mestizaje que encuentra su expresión no sólo en las tradiciones, artesanías, música
y gastronomía, sino y también en sus mitos y leyendas que se han ido quedando en el anaquel del
olvido.
Montebello, el corregimiento más
joven de Cali, el más densamente poblado, el mas cercano a la ciudad está
asentado en la falda del Cerro de las Tres Cruces, y ha visto correr bajo el peso
de los años la amalgama de etnias y culturas que han ido escondiendo el mito y
la leyenda de la construcción del monumento.
El mito empezó por en el año de
1837, cuando Cali se vio inmersa en una ola de terror causada por múltiples
muertes, la viruela, el dengue, la lepra, la prostitución, incendios, plagas y
la falta de cosechas. El demonio se dejaba ver por los cielos como la figura de
un murciélago gigantesco o como la sombra del diablo.
Se debía conjurar a ese demonio,
fe así que, el 3 de mayo de 1837, los dos hermanos subieron en procesión
llevando tres cruces de guadua adornadas con flores y ramas,3 con la idea de
exorcizar al Buziraco por orden de la Arquidiócesis de Popayan. Cuando las tres
cruces fueron implantadas, una voz profunda surgió del cerro maldiciendo la
ciudad.
Maldición que aun retumba en los
albores del siglo XXI cuando el DIABOLO (singo de división) se pasea por la
ciudad, la plurietnica y multicultural ciudad de Santiago de Cali, para no
dejar ver que en medio de la diversidad puede reinar la unidad.
Así este escrito EL CERRO, EL DIABLO Y NOSOTROS, cuenta
esta historia que va amaginada
por personajes de indígenas, negros, mestizos, que bailando en torno al mítico
cerro se unen en una danza para de una vez por todas desterrar al DIABOLO, mandarlo
a la parte de atrás de la comparsa de la vida para que sea la MULTIETNICA CALI, la
PLURICUTLRUAL CIUDAD la que baile en el Desfile del Carnaval.
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