miércoles, 15 de octubre de 2014


CARTA ABIERTA A LA COMUNIDAD DEL CORREGIMIENTO DE MONTEBELLO

(INSTITUCIONES GUBERNAMENTALES, ORGANZACIONES COMUNITARIAS, INSTITUCIONES EDUCATIVAS, GRUPOS Y COMUNIDADES ORGANIZDAS, LÍDERES, PROFESIONALES, PADRES Y MADRES DE FAMILIA, IGLESIAS, JOVENES , COMUNIDAD EN GENERAL.)

 Como habitante de Montebello no puedo ser ajeno a la realidad que vive la comunidad que en un periodo de diez meses ha visto como tres personas: un joven, un adulto y un adulto mayor han decidido quitarse la vida en actos de soledad intensa que más que producir silencio  deberían ser gritos dirigidos a toda la comunidad para que revisemos nuestro actuar frente a estos proyectos de vida familiar, personal e individual que  quedaron truncados.

 Los actos de tres de nuestros vecinos no pueden quedar en los anaqueles estadísticos de un sistema judicial o  de salud sino que debe permearnos a TODOS Y CADA UNO DE LOS HABITANTES DE MONTEBELLO, para que nos preguntemos como esta nuestro accionar comunitario para erradicar de la mente  todo acto violento contra la vida.

Se hace necesario que como comunidad acojamos a la familia que vive en Montebello, con programas, proyectos y acciones que contribuyan a disminuir el riesgo de la conducta violenta, ya que la ausencia de calidez familiar, falta de comunicación con los padres y discordia familiar hacen que existan oportunidades limitadas para el aprendizaje de resolución de problemas y pueden crear un ambiente donde al ser humano le falta el soporte necesario para contrarrestar los efectos de eventos vitales estresantes y/o depresión.

Somos nosotros, los que quedamos vivos, los que debemos rodearnos entre nosotros mismos para que con la ayuda de las instituciones, organizaciones, liderazgos y gobierno, podamos generar espacios físicos, culturales, educativos, deportivos, formativos, vocacionales, espirituales, que convoquen abiertamente a la comunidad  a la participación y donde se den herramientas personales y familiares a los habitantes de Montebello para que de una vez por todas establezcamos una sociedad de respeto a la vida en todas sus manifestaciones.

 En la evaluación de la celebración de los 58 años de Montebello, el comandante de la sub estación de policía expuso, que ese fin de semana, en Montebello no se presentaron problemas que alteraran el orden público, un fin de semana lleno de celebración y ocupación sana del tiempo libre, integración familiar, recreación, música juvenil y rumba sana y en paz.

Este hecho es indicativo que la comunidad representada en organizaciones, líderes y entidades gubernamentales apoyadas por la empresa privada pueden confluir en propuestas que redunden en una malla protectora de la vida, de la persona, de la familia.

Que esta CARTA ABIERTA se convierta en la convocatoria a un proceso de unidad comunitaria para la construcción de una sociedad en paz.  ¿QUIEN DICE; Yo me sumo…?
 

PEDRO ANTONIO ORTIZ CARDENAS

Comunicador Social

viernes, 25 de octubre de 2013


EL CERRO, EL DIABLO Y NOSOTROS

Cali hace parte de un complejo mestizaje que encuentra su expresión no sólo en las tradiciones, artesanías, música y gastronomía, sino y también en sus mitos y leyendas  que se han ido quedando en el anaquel del olvido.
Montebello, el corregimiento más joven de Cali, el más densamente poblado, el mas cercano a la ciudad está asentado en la falda del Cerro de las Tres Cruces, y ha visto correr bajo el peso de los años la amalgama de etnias y culturas que han ido escondiendo el mito y la leyenda de la construcción del monumento.
El mito empezó por en el año de 1837, cuando Cali se vio inmersa en una ola de terror causada por múltiples muertes, la viruela, el dengue, la lepra, la prostitución, incendios, plagas y la falta de cosechas. El demonio se dejaba ver por los cielos como la figura de un murciélago gigantesco o como la sombra del diablo.
Se debía conjurar a ese demonio, fe así que, el 3 de mayo de 1837, los dos hermanos subieron en procesión llevando tres cruces de guadua adornadas con flores y ramas,3 con la idea de exorcizar al Buziraco por orden de la Arquidiócesis de Popayan. Cuando las tres cruces fueron implantadas, una voz profunda surgió del cerro maldiciendo la ciudad.
Maldición que aun retumba en los albores del siglo XXI cuando el DIABOLO (singo de división) se pasea por la ciudad, la plurietnica y multicultural ciudad de Santiago de Cali, para no dejar ver que en medio de la diversidad puede reinar la unidad.
Así este escrito EL CERRO, EL DIABLO Y NOSOTROS, cuenta esta historia que va amaginada por personajes de indígenas, negros, mestizos, que bailando en torno al mítico cerro se unen en una danza para de una vez por todas desterrar al DIABOLO, mandarlo a la parte de atrás de la comparsa de la vida para que sea la MULTIETNICA CALI, la PLURICUTLRUAL CIUDAD la que baile en el Desfile del Carnaval.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

FAMILIA ESTAS EN EL CORAZÓN DE DIOS

Debemos empezar diciendo  como lo dice la Palabra “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre se unirá a su mujer y serán una sola carne” (Gén 2,24). Con estas palabras se nos manifiesta una gran verdad: el matrimonio es el fundamento de la familia. La realidad del mutuo don de sí de los esposos es el único fundamento verdaderamente humano de una familia. Se ve así la diferencia específica con cualquier otro pretendido “modelo de familia” que excluya de raíz el matrimonio. De igual modo, el matrimonio que no se orienta a la familia, conduce a la negación propia del don de sí y a la negación de su propia misión recibida de Dios, para sustituirla con un equivocado plan humano.

El concepto de familia hoy en día es muy amplio pero hay características que las debe conducir, como ser un espacio fundamental de la sociedad y donde se debe vivir el cálido de amor y la  protección en el cual el ser humano, papa y mama, hijos e hijas se sienten contenidos, acolitados, reconocidos, estimulados y sobre todo amados y conducidos.

Si en la familia se cultivan los valores del evangelio podremos descubrir en ella el secreto de la verdadera paz, de la mutua y permanente concordia, de la docilidad de los hijos, del florecimiento de las buenas costumbres está en la constante y generosa imitación de la amabilidad, modestia y mansedumbre de la familia de Nazaret, en la que Jesús, Sabiduría eterna del Padre, se nos ofrece junto con María, su madre purísima, y San José, que representa al Padre celestial

Es en la familia donde se debe vivir y enseñar sobre la fidelidad castidad, amor mutuo y santo temor del Señor; espíritu de prudencia y de sacrificio en la educación cuidadosa de los hijos; y siempre, siempre y en toda circunstancia, en disposición de ayudar, de perdonar, de compartir, de otorgar a otros la confianza que nosotros quisiéramos se nos otorgara. Es así como se edifica la casa que jamás se derrumba».

Igualmente cuando los miembros de una familia aprenden a comunicarse identificando el: cómo, cuándo, dónde y en que tono hablarse; de tal forma que logran construir una relación positiva y sólida, han dado un paso vital, contribuyendo a que la familia cumpla con su misión al crear condiciones para que todos los involucrados se sientan: queridos, apoyados, tomados en cuenta y con posibilidades reales de ser mejores personas.

De esta manera cuando el Señor “sale al encuentro de los esposos cristianos por medio del sacramento del matrimonio (...), el amor conyugal auténtico es asumido por el amor divino y se rige y enriquece por la virtud redentora de Cristo y la acción salvífica de la Iglesia, para conducir eficazmente a los cónyuges a Dios y fortalecerlos en la sublime misión de la paternidad y de la maternidad” . El amor humano, inserto en la Historia de Amor que es el plan de salvación de Dios, es testimonio de un amor más grande que el hombre mismo, es imagen real del amor de Cristo por la Iglesia. El “modo verdaderamente humano” de vivir el compromiso y la relación conyugal es condición necesaria para que sea sacramento, es decir, realidad sagrada, signo eficaz del amor de Cristo por la Iglesia.

miércoles, 24 de agosto de 2011

DIA ARQUIDIOCESANO DEL CATEQUISTA

Oportunidad para celebrar nuestra vocación

Como cada año la Pastoral de Catequesis de la Arquidiócesis de Cali se presta a celebrar el DIA ARQUIDIOCESANO DEL CATEQUISTA, el próximo 24 de septiembre de 2011, de 7:00 a.m. 11:00 a.m., en el Teatrino del Centro Comercial de La 14 de Calima, al cual están invitados todos los catequistas de nuestra Iglesia local.

Este evento se ha convertido en un momento de alegría y fe que reúne y anima a todos los que una vez fueron catequistas y congrega y hace perseverar a los que han aceptado el llamado vocacional a servirle al Señor desde la Iglesia en la extensión de su Reino.

Y precisamente la Asamblea de Obispos de Aparecida se impulsa esta importante tarea, y nos mueve a trabajar por "una catequesis adecuada que promueva una adhesión personal y comunitaria a Cristo, sobre todo en los más débiles de la fe" (Aparecida, nº 297).

El Día del Catequista, nos invita a agradecer a Dios nuestra vocación y misión en la Iglesia, junto a nuestros párrocos y sacerdotes; junto a quienes reciben la catequesis en nuestras parroquias y comunidades, especialmente junto a los niños y jóvenes; y también nos colma el corazón de una profunda alegría, y nos impulsa a crecer en nuestro servicio.

La Arquidiócesis agradece sinceramente a los catequistas por su valiosa tarea. El catequista es un formador de la Fe. Ha sido enviado por el Obispo, a través de los párrocos y responsables de comunidades, para que acompañen y ayuden a sus hermanos en el encuentro personal y comunitario con Jesucristo. Esta es la tarea fundamental de todo catequista. Debemos contribuir para que muchos se encuentren con el Señor, en todas las formas y diversas formas de catequesis, donde el desafío de la catequesis de la iniciación cristiana para los adultos se nos vuelve una gran tarea.

El encuentro con el Señor Jesús, exige al catequista, mostrar a los niños, jóvenes y adultos, los caminos de amistad, diálogo y vida construida junto al Maestro. Esto demanda de cada uno de nosotros catequistas, el desafío diario de ir construyendo una vida junto al Señor, con sencilla alegría, con profunda esperanza y fraterno sentido de Iglesia.

Y no es solo la celebración del día del catequista, la Pastoral de Catequesis subió a la página WEB de la Arquidiócesis (www.arquidiocesiscali.org) un documento de estudio y trabajo que durante todo el mes de septiembre pueden estudiar los gurpos y comunidades parroquiales sobre el quehacer de la catequesis en la Misión Contineantal.

Igualmente se hace el llamado a los señores párrocos, comunidades parroquiales, Comunidades religiosas, rectores de colegios y directores de movimientos para que tengan en cuenta esta información y privilegien la celebración del 24 de septiembre para estos hombres y mujeres que se convierten en constructores del Reino de Dios.

Para mayor información, acompañamiento en la formación y jornadas especiales con catequistas, pueden comunicarse al teléfono 8812179 o correo electrónico catequesiscali@gmail.com