martes, 11 de mayo de 2021

LA MUJER UN APOSTOLADO QUE CONSTRUYE IGLESIA

 LA MUJER UN APOSTOLADO QUE CONSTRUYE IGLESIA

La dignidad de la mujer y su vocación, objeto constante de la reflexión humana y cristiana, ha asumido en estos últimos años una importancia muy particular. Esto lo demuestran, entre otras cosas, las intervenciones del Magisterio de la Iglesia, reflejadas en varios documentos del Concilio Vaticano II, que en el Mensaje final afirma: «Llega la hora, ha llegado la hora en que la vocación de la mujer se cumple en plenitud, la hora en que la mujer adquiere en el mundo una influencia, un peso, un poder jamás alcanzados hasta ahora. Por eso, en este momento en que la humanidad conoce una mutación tan profunda, las mujeres llenas del espíritu del Evangelio pueden ayudar tanto a que la humanidad no decaiga». Las palabras de este Mensaje resumen lo que ya se había expresado en el Magisterio conciliar, especialmente en la Constitución Pastoral Gaudium et spes y en el Decreto Apostolicam actuositatem, sobre el apostolado de los seglares.

 

Tomas de posición similares se habían manifestado ya en el período preconciliar, por ejemplo, en varios discursos del Papa Pío XII y en la Encíclica Pacem in terris del Papa Juan XXIII[1]. Después del Concilio Vaticano II, Pablo VI expresó también el alcance de este «signo de los tiempos», atribuyendo el título de Doctoras de la Iglesia a Santa Teresa de Jesús y a Santa Catalina de Siena, y además instituyendo, a petición de la Asamblea del Sínodo de los Obispos en 1971, una Comisión especial cuya finalidad era el estudio de los problemas contemporáneos en relación con la efectiva promoción de la dignidad y de la responsabilidad de las mujeres. Pablo VI, en uno de sus discursos, decía entre otras cosas: En efecto, en el cristianismo, más que en cualquier otra religión, la mujer tiene desde los orígenes un estatuto especial de dignidad, del cual el Nuevo Testamento da testimonio en no pocos de sus importantes aspectos (...); es evidente que la mujer está llamada a formar parte de la estructura viva y operante del cristianismo de un modo tan prominente que acaso no se hayan todavía puesto en evidencia todas sus virtualidades.



[1] Encíclica Pacem in terris del Papa Juan XXIII

lunes, 3 de mayo de 2021

 

EXORCISMO CON LAS LETRAS

 

Exorcizar el alma con las letras

Calmar el corazón con la lluvia

Lluvia que cae desde los ojos

Por un estado que es indolente,

Por un policía que mata al ciudadano

 

Exorcizar el alma con las letras

Por tantos y buenos jóvenes caídos

Vidas que se alzan en protesta

Por un país que los masacra

Los masacra violando sus derechos

En la vida diaria y en la lucha desarmada

 

Exorcizar el alma con las letras

por tantos buenos ciudadanos

que se suman a que el soldado

use sus armas ante quien no las tiene

son buenos bajo sus techos termo acústicos

que los aísla de sus hermanos, los pobres

 

Exorcizar el alma con las letras

Mientras la lluvia que cae de los ojos

Llega al estómago vacío del vecino

que no tiene nada en la alacena

y que ahora llora a su hijo que protesta

 

Einer, Jovita,  Miguel y Marcelo

Mauricio, Jeison, Edwin y Andrés

Santiago, Nicolás  y los N.N.  reposan

en la paz del corazón del que disparo

son los nombres que ahora no olvidare

y que atizan el fuego de la indolencia

en medio del humo lacrimógeno que veré

 

La chica que fue violada y los muchos heridos,

los empresarios que inician de nuevo

La madre que queda sin su hijo

La esposa que ya no verá su amado

reposarán en el corazón tranquilizado

De quien desde la red sigue pidiendo fuego

Hacia el pueblo que lucha sus derechos

 

Que así no se hace patria

Que la lucha debe ser pacifica

Que Jesús, Martin, o Mahatma

Que a mí eso no me toca

Que son manada de vagos

Que asi no lo lograran

Son las voces de indolentes

Que su Dios no aceptara

martes, 23 de abril de 2019


EL CATEQUISTA UN DISCÍPULO A EJEMPLO DE MARÍA II

1.      Exponer y dialogar sobre las características de un discípulo.

La fe y la dócil aceptación de la Palabra de Dios 
La obediencia generosa
La humildad sencilla
La caridad solícita
La sabiduría reflexiva
La piedad hacia Dios, pronto al cumplimiento de los deberes religiosos
Agradecida por los bienes recibidos
Cumplidora de sus deberes religiosos
Que ora en la comunidad
La fortaleza en el destierro y en el dolor
La pobreza llevada con dignidad y confianza en el Señor
Permanente cuidado y seguimiento de su Hijo Jesús
La delicadeza provisora   
La pureza virginal

2.      En parejas se asigna una de las características del discipulado de María, según la Encíclica Verdadero Culto a María, deben leer el verso bíblico, reflexionarlo y exponerlo en el grupo.

La fe y la dócil aceptación de la Palabra de Dios  (cf. Lc 1,26; 1,45; 11,27-28; Jn 2,5)
La obediencia generosa (cf. Lc 1,38)
La humildad sencilla (cf. Lc 1,48)
La caridad solícita (cf. Lc 1, 39-56)
La sabiduría reflexiva (cf. Lc 1, 29, 34; 2, 19. 33. 51)
La piedad hacia Dios, pronta al cumplimiento de los deberes religiosos (cf. Lc 2, 21. 22-40. 41)
Agradecida por los bienes recibidos (Lc 1, 46-49)
Que ofrece en el templo (Lc 2, 22-24)
Que ora en la comunidad apostólica (cf. Act 1, 12-14)
La fortaleza en el destierro y en el dolor (cf. Mt 2, 13-23; Lc 2, 34-35, 49; Jn 19, 25)
La pobreza llevada con dignidad y confianza en el Señor (cf. Lc 1, 48; 2, 24)
El vigilante cuidado hacia el Hijo desde la humildad de la cuna hasta la ignominia de la cruz (cf. Lc 2, 1-7; Jn 19, 25-27)
La delicadeza provisora (cf. Jn 2, 1-11)
La pureza virginal (cf. Mat 1, 18-25; Lc 1, 26-38)

3.      Pregunta de reflexión personal y compromiso comunitario.

¿Después de estudiar la vida discipular de la Virgen María que compromisos, personal y de vida en comunidad de catequistas asumo para mi ser de discípulo?

martes, 5 de diciembre de 2017

CELEBRAR NAVIDAD, NO SOLO EN NAVIDAD
Llegan los aires de la navidad que se inician con la celebración de Cristo Rey, sigue con el recuerdo de la concepción virginal de María, pasa a la novena del nacimiento del niño Dios y termina  con la noche de navidad que se extiende por todo un día festivo, en este tiempo, el espíritu de los hombres y mujeres de supuesta buena voluntad sufren una transformación visceral que los convierte en, derrochadores, caritativos, y si me permiten el termino: “cristabonachos”… Unos reyes de la caridad que brota por todos sus poros…

Yo los llamaría Cristianos de época, cristianos de moda, cristianos de farra, de esos que llega el 13 de enero y salen a trabajar con las mismas o más angustias que las que tenían el pasado mes de noviembre, llenos de rencor, envidia, odio, resentimiento,  ira, “insolidaridad”, y desasosiego propio de una resaca navideña pasada por una alta dosis de consumismo y deseos de figuración antes que de hermandad.

Navidad, podría ser el 12 de julio, el 20 de octubre, 4 de marzo, el 10 de abril o el mismo 25 de diciembre, pues celebrar la navidad es celebrar el más inmenso regalo que ha podido recibir la humanidad: “les ha nacido un Salvador”… y en reconocimiento de esa gran noticia, entonces creo, celebro, oro toda una vida de amor y misericordia que entraña llamarme cristiano, discípulo de ese Jesús que encarnado me enseño que las obras de misericordia, que las bienaventuranzas, que las parábolas del Hijo Prodigo, de Lázaro y el Rico deben ser un criterio de vida para los 365 días del año, y no para una época en que las luces artificiales no me dejan ver la más grande y destellante luz: la Luz de Jesús Misericordioso.

Así, respetado lector, que si la navidad comercial, la navidad consumidora, la navidad fiestera, la navidad carnavalesca, pasa este 2017 por tu vida y no te deja celebrar la verdadera celebración de la encarnación de Jesús en tu existencia no has celebrado, has derrochado: derrochado tu tiempo, derrochado tu dinero, derrochado tu salud, derrochado tu salvación.

Pero Dios es siempre misericordia, mira nuestra miseria con el corazón y nos regala 365 días más de tiempo para que celebremos la Navidad cualquier día y hora del año 2018. Con un abrazo sincero, una sonrisa a quien te saluda, un perdón por la ofensa recibida, un te amo a quien comparte contigo en tu casa, un servicio desinteresado al vecino, al compañero, aún al mismo enemigo.

Celebra la navidad favoreciendo el encuentro entre hermanos, buscando la reconciliación, la convivencia armónica, la felicidad tuya y de los demás, viviendo como un hijo de Dios que sintiéndose amado sabe vivir en el amor.


Por esto no cierro este articulo escribiendo feliz navidad, será Feliz Navidad cuando tu pensamiento, tu mirada, tu sentimiento, tu acción hagan ver que has aceptado a Jesús en tu vida y vives acorde su Santo Reino.