lunes, 15 de marzo de 2010

MI DIOS, DESDIBUJADO EN LA INTERNET

EL SIGUIENTE TEXTO ME SURGE DESPUES DE LEER UN CORREO QUE ME ENVIARON PARA QUE HICIERA DOS ORACIONES, ESPERARA CUATRO DIAS Y CONSEGUIRIA EL FAVOR QUE LE PIDIERA A UN dios, QUE NO CONOZCO. NO PUDE CONTENERME Y ASI RESPONDI:

Querida amiga, te agradezco todos tus correos, algunos de ellos muy educadores, o recreativos, o informativos, pero este último me deja preocupado, pues seguir ayudando a propagar supuestas "cadenas de oración" que al finalizarlas otorgan "premios" desdibujan el Dios en el que creemos.

Dios no me ama, ni te ama, por lo que haces, es porque a Él le da la gana amarnos, por su infinito amor, no por nuestros meritos, ni por nuestras "oraciones", ni siquiera por que doy un "clic", para que otros oren o lo amen.

Debemos revisar el Dios que pregonamos, pues con muy buenas intenciones podemos estar dejándolo "mal parado",

Por mi parte no creo, ni pregono un dios interesado, un dios contador, un dios bombero, un dios que consulta la Internet para entregar sus favores, un dios injusto que favorece a quien tiene computador y deja de lado las necesidades de quienes no lo tiene, un dios que usa sus hombres para promoverlo con artilugios de comerciantes de pueblo, un dios que hace sufrir a su mayor creación para que esta le pida ayuda, un dios así no es el mío, no es el dios de Cristo, no es el dios del Espíritu Santo, no es el dios de un Padre Misericordioso, ni siquiera es el dios de la mamita María.

Dios, mi Dios, el Dios que pregonó Jesús, es un Dios AMOR, el Dios que se evidencia en Isaías 49, 15 - 16., un Dios que me muestra primero su amor: 1 Juan 4, 10. 19., un Dios que me hace su hijo no su cliente: Romanos 8, 16., un Dios que toma la iniciativa de amarme: Romanos 5, 20., un Dios que quiere lo mejor para mí: Efesios 3, 20, un Dios que me da su amor incondicional: Isaías 54, 10., un Dios que me habla de su ser en toda a su palabra: Salmo 103, Proverbios 8, 17. Oseas 2, 21., Salmo 5, 8. , Salmo 100, 5., Jeremías 31, 3., Isaías 43, 4., Juan 3, 16., 1 Juan 4, 10., Esto es solo una muestra de ese amor que se plenifica en la entrega de su hijo por amor a mi...

Así amiga que un correo que me invita a "rezar" para alcanzar el favor de Dios, no tiene ninguna justificación, quiero informarte que es solo una estrategia para ganar correos de incautos que reenvían lo que reciben sin saber que están sumando un correo mas a la lista que después será vendida a empresas que llenaran sus buzones de correo basura, publicidad y quien sabe que porquerías.

Gracias por tus mensajes, y recibe este mi mensaje como un grito de alerta para que no sigamos siendo útiles a quienes USAN A DIOS para sus fines poco cristianos.

Dios te siga bendiciendo.

Fraternalmente,
PEDRO ANTONIO ORTIZ CARDENAS
Catequista.

miércoles, 12 de agosto de 2009


MICHELA:
Mi Mas Tierno Amor

Sentí tu cálido cuerpo sobre el mío,
cantaron los pájaros en la jaula,
abrimos nuestros ojos levemente,
y tu mirada cautivo mi corazón

Acaricie tu rostro de princesa
y me respondiste cerrando tus ojos,
fue como una caricia que me dio calor;
todo hacia parte del lenguaje del amor.

Cruzamos nuestra primeras palabras,
con ternura calce tus pies de mujer,
se iluminó el ambiente del cuarto
en mi cuerpo sentí crecer el amor

La nostalgia inundo el corazón,
tu cuerpecito pegado a la puerta,
tras las rejas un beso te di.
Seguiste en silencio mis pasos,
por encima del hombro te vi

Tu rostro, presente esta en mi mente
Tu felicidad, es mi razón de ser
Deseo verte siempre sonriente
Que bueno es sentir este gran querer

Termina mi jornada, hacia ti ya me dirijo.
Alistas mis pantuflas, me das una caricia,
un dulce beso y un abrazo, todo es amor.
eres mi mujer divina, eres una bendición

Guadalupana bendita, acoge mi petición
cuida siempre de mi hija, dale tu bendición
has que cada día crezca este nuestro amor
y que juntos y en familia seamos lo mejor.

Tu Tata

jueves, 6 de agosto de 2009

LA EDUCACION Y LOS VALORES EN LA FAMILIA
El ingente esfuerzo de tantos hombre y mujeres que en la sociedad intenta reconstruir el tejido social deteriorado por la carencia de valores de los seres humanos y su práctica en detrimento de la misma naturaleza humana, es un reto que se evidencia hoy, más que nunca, como imperioso, teniendo en cuenta que el auge de nuevas formas de comunicación entre las sociedades introducen nuevas culturas de formación, educción e interacción.

Esta realidad lleva a poner en la mira y centro de la educación de los hombres a la primera sociedad donde el hombre es impregnado de valores: la familia, es allí donde se puede formar la recta perfección de la personalidad libre que debe ser configurada según las exigencias naturales del modo específico de ser que el hombre tiene.

Pero no basta afirmar y defender este principio del derecho de los padres. Sobre todo hay que procurar ayudarles a desempeñar bien esta difícil tarea de la educación en nuestros tiempos modernos. En este campo, la buena voluntad, el amor mismo, no bastan. Es un aprendizaje que los padres deben adquirir, con la gracia de Dios, en primer lugar, fortificando las propias convicciones morales y religiosas, dando ejemplo, reflexionando asimismo sobre sus experiencias, entre sí, con otros padres, con educadores expertos y con sacerdotes. Se trata de ayudar a los niños y a los adolescentes "a apreciar con recta conciencia los valores morales y a prestarles su adhesión personal, y también a conocer y amar a Dios más perfectamente (Gravissimum educationis, 1).

La educación es pues un proceso que abarca la totalidad de la personalidad y se define por su término o fin. El fin es cierto logro o realización o perfección que permanece en el sujeto; lo que se alcanza es siempre algo que es perfecto en tanto que conviene al hombre y a lo cual tiene que llegar, o es conveniente que llegue, precisamente por ser hombre.

Esta educación de su capacidad de juzgar, de su voluntad y de su fe es todo un arte; la atmósfera familiar debe estar impregnada de confianza, diálogo, firmeza, respeto bien entendido de la libertad incipiente; es decir, de todo lo que lleva a la iniciación gradual en el encuentro con el Señor y en las costumbres que honran ya al niño de hoy y preparan el hombre de mañana.

Se requiere un gran esfuerzo para que los hijos puedan adquirir en las familias "la primera experiencia de una saludable sociedad humana y de la Iglesia" (cf. Gravissimum educationis, 3).

Tocará también introducirlos poco a poco en comunidades educativas más amplias que la familia. Entonces ésta debe acompañar a los adolescentes con amor paciente y esperanza, colaborando con los otros educadores sin abdicar de su misión. De este modo, fundamentados en su identidad cristiana para afrontar como se debe un mundo pluralista, a menudo indiferente, e incluso hostil a sus convicciones, estos jóvenes llegarán a ser fuertes en la fe, a servir a la sociedad y a tomar parte activa en la vida de la Iglesia, en comunión con sus Pastores y poniendo por obra las orientaciones del Concilio Vaticano II.

martes, 21 de julio de 2009


El Matrimonio unión de dos cuerpos en función de la felicidad: (C.I.C.1643)

Nadie puede alegar, exigir, argumentar la subjetividad del ser humano en una relación egoísta, que se enclaustra en su propio ser sin tener en cuenta que en lo más íntimo de su si mismo hay un grito que le permite decir que soy yo en la medida en que se de cuenta y asuma en su rol de ser humano, que hay otro a su lado, que tiene su misma dignidad, su misma libertad y su mismo deseo de trascendencia..

El hombre fue creado para vivir en comunidad, en sociedad, en conjunto con potros seres que le ayudan a refirmar so personalidad en la medida que se auto identifica y se autodeterminan al verse y entregarse al otro.

Esa realidad intrínseca en la persona tiene su máxima y primaria expresión en la pareja hombre y mujer, que en su deseo de complementariedad y realización se unen para tener “más que una sola carne, un solo corazón y una sola alma, exigiendo al indisolubilidad y al fidelidad de la donación reciproca definitiva, abriéndose a la fecundidad (Cf. C.I.C. 1643)

Así, la pareja, mujer y hombre que se unen para compartir su vida, forman una familia que cumple una función fundamental en la producción subjetiva.

El ser humano al nacer se encuentra desamparado, por lo tanto será necesaria la presencia de un Otro, que lo determinará como ser del lenguaje, es decir del mundo simbólico.

La pareja unida en su amor conyugal y que establecen una familia no son una mera filiación biológica, sino que es fundamental tener en cuenta el orden simbólico, para poder diferenciarse del reino animal. Este orden simbólico instaura una pertenencia social, con sus correspondientes leyes que establecerán lo permitido y lo prohibido.

Pero las leyes, a igual que la construcción de la realidad, se irán constituyendo en cada persona de un modo singular.

Es en este proceso en donde la familia y en ella la pareja con su amor conyugal, ocuparán un lugar fundamental, indicándole al niño lo permitido y lo prohibido. Luego en esta función, se sumarán otras instituciones sociales, en especial la escuela.